El extremo noreste de Estados Unidos se conoce como Nueva Inglaterra, un nombre que los colonos ingleses le dieron a esta zona en el siglo XVII, porque las colinas onduladas les recordaban a su tierra natal. La ciudad más grande es Boston, que también es la capital del estado de Massachusetts. Aunque no es tan grande como Central Park en Nueva York, Boston también tiene un parque, dos en realidad — Boston Common y Public Garden—, alrededor de los cuales se extiende el corazón de la ciudad.
North End solía ser una península y aquí se encuentran los orígenes de la ciudad, con bonitos edificios antiguos, entre los que destacan el más antiguo, de 1680, la Casa de Paul Revere, y la Old North Church. Estos dos edificios jugaron un papel importante en la rebelión de las colonias contra la madre patria, Gran Bretaña. Se encuentran a lo largo del llamado Freedom Trail, un conjunto único de museos, iglesias, cementerios, parques, un barco y otros lugares históricos que cuentan la historia de la Revolución Americana y lo que vino después. Hoy en día, la parte más antigua de Boston se conoce como Little Italy, con restaurantes italianos, cafeterías, pastelerías y tiendas de delicatessen a la antigua usanza.
En South End encontrarás edificios de una época algo más reciente. La parte histórica es el barrio contiguo de la época victoriana más grande que aún se conserva en EE. UU. También en el elegante barrio de Beacon Hill, al norte del parque central de la ciudad, hay casas victorianas iluminadas por farolas antiguas. Una calle emblemática de esta zona es Acorn Street.
Boston es una ciudad fantástica para pasar unos días y un punto de partida genial para hacer rutas en coche de alquiler. Los lugares de interés históricos a las afueras de la ciudad son al menos tan interesantes como los que hay a lo largo del Freedom Trail. Pero no todo es historia: en Massachusetts y los estados vecinos encontrarás costas escarpadas, playas preciosas, una arquitectura colonial pintoresca, bonitos parajes naturales y, por supuesto, el paisaje mundialmente famoso de Nueva Inglaterra. Aquí te hemos preparado cinco de las mejores rutas, entre las que se incluyen algunas por las llamadas «scenic byways». Puedes alquilar un coche nada más llegar al aeropuerto de Boston o en la propia ciudad.
Si estás en Boston durante los meses de verano, una escapada a Cape Cod es prácticamente imprescindible. Se trata de una península larga, estrecha y curvada que se adentra en el océano Atlántico y que a menudo se compara con un brazo doblado. Cape Cod es famoso por sus encantadores pueblos costeros, sus preciosas playas y su marisco fresco. Para sacarle el máximo partido a este viaje por carretera, recorre con tu coche de alquiler la Ruta 6A, también conocida como Old King’s Highway, pasando por pueblos históricos como Sandwich, Barnstable, Brewster y Orleans. En el extremo más alejado se encuentra Provincetown, una colonia de artistas y el corazón de la vida LGBT en «The Cape», como se suele llamar a la península.
Hasta Provincetown hay una ruta ciclista preciosa, el Cape Cod Rail Trail. A lo largo de esa ruta hay varios puntos (trailheads) donde puedes aparcar el coche de alquiler y seguir en bici. Así, recorrerás el espacio natural protegido Cape Cod National Seashore, donde, además de montar en bici, puedes nadar, hacer paddle surf, ir en kayak, hacer senderismo, observar aves o participar en un programa de guardabosques. A lo largo de la costa de Cape Cod tienes muchas posibilidades de avistar ballenas (ballenas jorobadas), sobre todo entre mediados de abril y mediados de octubre. Además, hay varias colonias de focas.
Si quieres ir en coche de alquiler a Cape Cod durante los meses de verano, no lo hagas el viernes por la noche. A muchos habitantes de Boston y otras ciudades se les ocurre lo mismo, así que las carreteras que llevan a la península están muy concurridas.
Martha’s Vineyard / Nantucket
Desde los puertos de Woods Hole, Falmouth y Hyannis salen transbordadores hacia la isla de Martha’s Vineyard, al sur de Cape Cod. Esa isla es un destino vacacional muy popular, ya que cuenta con playas espectaculares y kilómetros de senderos para caminar y montar en bici. No en vano, muchas celebridades tienen allí una casa de vacaciones. Si quieres llevarte el coche en el ferry, comprueba ya al recoger tu coche de alquiler si la empresa local lo permite. Por cierto, para ir a Martha’s Vineyard solo puedes hacerlo en el ferry que sale de Woods Hole. Reserva tu plaza en ese ferry con bastante antelación por internet.
La isla de Nantucket es más pequeña y está más lejos de The Cape. Además de las playas, la isla tiene una historia como centro de la caza de ballenas. Esto generó tanto dinero que se pudieron construir casas enormes. Nantucket Town, con sus calles empedradas y sus edificios de los siglos XVIII y XIX, es en su totalidad un Distrito Histórico Nacional. Los ferris a Nantucket salen desde Hyannis (ferry para coches) y Harwich (barcos de pasajeros, solo en los meses de verano). Además, en temporada alta también hay un ferry que une Martha’s Vineyard con Nantucket.
Al norte de Boston hay una zona llamada North Shore por la que discurre una carretera preciosa: la Ruta Panorámica Costera de Essex. Esta carretera, de más de 140 kilómetros de longitud, conecta catorce localidades costeras y, por el camino, pasarás por numerosas playas de arena, extensas marismas y lugares de interés histórico. Hay un montón de sitios donde aparcar tu coche de alquiler y seguir una ruta a pie o en bici. Por supuesto, en cualquiera de las muchas localidades costeras puedes lanzarte al agua con kayaks o tablas de surf. Al salir de Boston en tu coche de alquiler, enseguida te encontrarás con una amplia playa de arena, Revere Beach. A veces, la tranquilidad se ve interrumpida por los aviones que aterrizan en el aeropuerto Logan de Boston. En julio se pueden ver grandes esculturas de arena durante el Festival de Esculturas de Arena.
Salem
La primera ciudad importante que te encuentras por esta ruta panorámica es Salem, que se hizo rica gracias al comercio con el extranjero justo después de la Guerra de la Independencia. Los barcos de guerra se reconvirtieron para comerciar con el misterioso Oriente asiático, incluida China. La importación de pimienta, seda y otros productos de lujo para la época generó enormes beneficios. Esa riqueza todavía se puede ver en los barrios históricos de la ciudad, como en los alrededores de Chestnut Street. El Museo Peabody Essex cuenta con una enorme colección de arte asiático e incluso se ha trasladado una casa tradicional china para reconstruirla en el jardín del museo. En 1692 tuvieron lugar en Salem los juicios de brujas, uno de los casos más notorios de histeria colectiva, en el que más de 200 personas fueron acusadas de brujería. La ciudad intentó durante mucho tiempo ocultar esta dolorosa historia, pero al ver que no lo conseguía, decidió sacar partido de la situación. Hoy en día, Salem se enorgullece de presentarse como la «Ciudad de las Brujas» y en ningún otro sitio se celebra Halloween con tanta alegría como aquí.
Gloucester
Desde Salem, en coche de alquiler, hay poco más de media hora hasta Gloucester, el puerto pesquero más antiguo de Estados Unidos. La ciudad está orgullosa de ello, como lo demuestran la estatua de un pescador al timón, en memoria de los marineros que nunca regresaron, y Maritime Gloucester, una zona restaurada del antiguo puerto. Puedes salir al mar en veleros históricos y también hay excursiones en barco para avistar ballenas. Entre otras especies, puedes encontrarte con ballenas jorobadas, ballenas francas del norte, ballenas de aleta (azules), cachalotes y calderones.
Antes de llegar a Gloucester, pasarás por un castillo medieval. ¿Eh?, pero si eso no existe en Estados Unidos, ¿no? Cierto, esta fortaleza la construyó hace más de cien años el inventor John Hammond. A los estadounidenses les encantan este tipo de imitaciones, a los europeos, que están acostumbrados a los castillos antiguos de verdad, no tanto.
Rockport
De camino a Rockport vas pasando por una playa tras otra, así que no dudes en desviarte de vez en cuando con tu coche de alquiler hacia la costa y darte un chapuzón en el mar. Rockport lleva atrayendo a artistas desde finales del siglo XIX y, por eso, está repleto de galerías, sobre todo en la zona de Bearskin Neck, cerca del puerto. A cinco kilómetros del pueblo encontrarás las escarpadas rocas del Parque Estatal de Halibut Point, una antigua cantera de granito cuyo pozo se llenó rápidamente de agua procedente de manantiales subterráneos. El parque es muy popular entre los observadores de aves, sobre todo en otoño e invierno.
Essex
Essex está en una zona de extensas marismas salinas, por las que puedes navegar en canoa o kayak. La construcción naval fue en su día el sustento de la localidad y esa historia cobra vida en el Essex Historical Society & Shipbuilding Museum. No es solo un museo, sino también un astillero que sigue en activo. Essex es famoso por sus numerosas tiendas de antigüedades, que suelen estar ubicadas en bonitas casas del siglo XIX.
Ipswich
Cerca de Ipswich se encuentra Castle Hill, en la finca Crane Estate, una impresionante mansión en la que te sentirás transportado a los «locos años veinte» del siglo pasado. Cuenta con jardines muy bien cuidados y en algunos de los verdes prados de la finca puedes hacer un pícnic con vistas al océano Atlántico. En los alrededores hay varias rutas naturales que atraviesan un bosque costero hasta llegar a la playa de arena blanca de Crane Beach y a la más pequeña Steep Hill Beach, situada justo al lado. Las playas y sus alrededores son zona de cría del chorlito enano, una especie en peligro de extinción, y cuando estas aves anidan allí, algunas zonas quedan cerradas al público.
Salisbury
El punto final de esta ruta panorámica es Salisbury. ¿Te has dado cuenta de que muchos lugares de por aquí tienen nombres que también se encuentran en Inglaterra? Es un legado de los colonos ingleses. La mayor atracción de este pueblo de Massachusetts es Salisbury Beach, con más de cinco kilómetros de playa de arena blanca.
Plymouth está a más de sesenta kilómetros al sureste de Boston y es conocida sobre todo por ser el último lugar de desembarque de los peregrinos que llegaron a bordo del Mayflower en noviembre de 1620. Primero habían echado el ancla cerca de lo que hoy es Provincetown, en la punta de Cape Cod, pero decidieron no quedarse allí y seguir navegando hasta lo que hoy es Plymouth. Durante el primer invierno murieron casi la mitad de los colonos y, si no hubieran recibido ayuda de los habitantes originales (los wampanoag), probablemente ninguno de los peregrinos habría sobrevivido.
En Plymouth hay mucho que ver relacionado con este acontecimiento histórico. Para empezar, hay una réplica del Mayflower en el muelle del Pilgrim Memorial State Park, y la historia de los peregrinos se cuenta en el Pilgrim Hall Museum. Conduce con tu coche de alquiler desde el centro por Sandwich Street hacia el este y llegarás al museo al aire libre Plimoth Patuxet, donde se han reconstruido tanto un pueblo de colonos como un pueblo de los wampanoag del siglo XVII.
Boston está cerca de la frontera con New Hampshire, así que desde la ciudad puedes hacer fácilmente un viaje por carretera con tu coche de alquiler por este estado vecino, lleno de cascadas, lagos y desfiladeros. ¡Un recorrido maravilloso en el que disfrutarás a tope de la preciosa naturaleza!
Portsmouth
El primer día te diriges a la histórica Portsmouth. Por el camino puedes parar en Salem, la ciudad de las brujas, que ya hemos descrito más arriba. Para darte un chapuzón refrescante en el mar, también puedes acercarte a Hampton Beach, aunque en los días calurosos es complicado encontrar aparcamiento allí. Strawbery Banke es un barrio histórico de Portsmouth y las casas restauradas de los siglos XVII y XVIII cuentan con interiores de diferentes épocas. El centro de Portsmouth es compacto y, sobre todo, la zona del puerto es muy acogedora, con muchos bares, restaurantes y, en verano, terrazas. En Albacore Park puedes visitar el interior de un submarino.
Mount Washington Auto Road
De Portsmouth a Conway se tarda más o menos una hora y media en coche. De los sesenta puentes cubiertos de madera que hay en New Hampshire, aquí puedes admirar dos, ambos construidos originalmente en 1890: uno sobre el río Saco y otro sobre su afluente, el río Swift. Media hora más al norte llegas a Green’s Grant, donde empieza una carretera increíble que sube hasta la cima del monte Washington, que con 1917 metros es la montaña más alta de Nueva Inglaterra. Eso sí, comprueba bien las condiciones meteorológicas antes de emprender la ruta por la Mount Washington Auto Road. Ten en cuenta también que en la cima puede hacer bastante frío. No solo disfrutarás de las vistas desde la cima, sino que a lo largo del camino hay muchos puntos en los que puedes parar un momento con tu coche de alquiler para contemplar el fantástico paisaje.
Glen Ellis Falls
De vuelta a Conway, no te puedes perder las cataratas de Glen Ellis. La salida hacia el aparcamiento de las cataratas está a un kilómetro después del Centro de Visitantes de Pinkham Notch. No vayas demasiado rápido, porque antes de que te des cuenta ya habrás pasado esa salida. Hay unos cinco minutos a pie hasta las cataratas, pero también puedes hacer una ruta de senderismo más larga, por ejemplo, hasta Wildcat Mountain, que en invierno es una estación de esquí.
Carretera panorámica de Kancamagus
Conway está en el lado este del Bosque Nacional de las Montañas Blancas. Ahí empieza la ruta panorámica Kancamagus Scenic Byway, con unas vistas impresionantes de las Montañas Blancas, el río Swift y Rocky Gorge. Asegúrate de reservar tiempo para hacer senderismo hasta las cataratas Sabbaday, Champney y Lower. También haz una parada en el puente cubierto de Albany, un puente de madera construido en 1858 sobre el río Swift. Sobre todo en otoño, la Kanc —como se conoce coloquialmente a la ruta— es una carretera preciosa por la que conducir, gracias a los magníficos colores otoñales de las hojas de los árboles. Eso sí, esta ruta principal suele estar muy concurrida, así que te conviene desviarte de vez en cuando, por ejemplo, hacia Bear Notch Road (cerrada en los meses de invierno). O aparca tu coche de alquiler y date un paseo por esta reserva natural. Hay rutas de senderismo de diferentes longitudes y niveles de dificultad. Por ejemplo, el Forest Discovery Trail es muy divertido para los niños, ya que aprenden mucho sobre el bosque gracias a los paneles informativos.
Por cierto, esta ruta también es preciosa para recorrerla en coche en verano y tendrás más posibilidades de encontrar sitio para aparcar el coche de alquiler en los aparcamientos de los distintos miradores, como el Hancock Overlook. El final de la carretera panorámica está en Lincoln o en North Woodstock. Si tienes que elegir entre los dos, te recomendamos este último, que ha conservado mucho más su carácter de pueblo que Lincoln. Es un buen sitio para pasar la noche y seguir tu viaje al día siguiente en tu coche de alquiler. El parque acuático Whale’s Tale, un poco al norte de ambos pueblos, es una parada divertida para los niños.
Flume Gorge / Avalanche Falls
A unos diez minutos en coche al norte de Lincoln y North Woodstock llegas al enorme aparcamiento del Centro de Visitantes de Flume Gorge. Desde ese centro de visitantes sale un sendero de más de tres kilómetros que pasa por puntos de interés y vistas increíbles. Así, podrás ver gigantescos bloques de roca que quedaron tras el deshielo de los glaciares, dos puentes cubiertos, una piscina natural, las profundas gargantas de Flume y Liberty, las cascadas Avalanche, una cueva de osos y una madriguera de lobos. Por el camino hay algunos refugios con bancos, ideales para hacer una pausa. Para algunas personas, la ruta puede resultar un poco difícil, ya que hay que subir cuesta arriba y hay muchos escalones. Si caminas rápido, puedes recorrer la distancia en una hora y media, pero, claro, te tomarás tu tiempo para disfrutar del hermoso paisaje y hacer fotos. En ese caso, la caminata puede durar fácilmente tres horas.
Lago Squam / Lago Winnipesaukee
Desde North Woodstock, toma la Eastside Road (Ruta 175) hacia el sur. Es más agradable que la Interestatal 93 y, de vez en cuando, pasas muy cerca del río Pemigewasset o incluso lo cruzas. Ese nombre significa «corriente rápida» en la lengua de los pueblos originarios, y eso se nota sobre todo en primavera, cuando se descarga mucha agua de deshielo. Hay algunos sitios donde puedes bañarte entre las rocas del río, como en Staple Rock Park y en Livermore Falls, justo al norte de Plymouth.
La Ruta 175 termina en el lago Squam, donde, en el lado oeste, hay un puente de madera cubierto que cruza el río Squam. Se construyó en 1990, así que no es ni de lejos tan antiguo como otros puentes de madera. El lago Squam es un lago maravillosamente tranquilo y a las autoridades locales les gusta que siga siendo así. Alrededor del lago solo hay cuatro lugares donde puedes salir al agua en canoa o kayak, y las lanchas a motor solo pueden tener una potencia limitada.
El cercano lago Winnipesaukee es el más grande de New Hampshire y está mucho más desarrollado turísticamente, sobre todo en Meredith y Laconia, donde hay una gran playa. En el lago hay nada menos que 264 islotes y es muy divertido navegar entre ellos en canoa, kayak o en el barco de vapor Mount Washington. Desde Meredith sale un recorrido turístico en vagones de tren históricos.
Valle del Merrimack
De vuelta a Boston, pasarás por el valle del río Merrimack, una zona ideal para aparcar de vez en cuando el coche de alquiler y montarte en bici o dar un buen paseo. Muchos senderos discurren por el trazado de una antigua vía férrea y, en invierno, puedes practicar esquí de fondo. Una ruta muy popular es el fantástico Bruce Freeman Rail Trail, que va desde Concord, pasando por Lowell, hasta Framingham. Hay varios sitios donde puedes aparcar el coche y alquilar una bici para recorrer parte de la ruta. Otras rutas bonitas son el Nashua River Rail Trail y el Methuen Rail Trail, entre Lawrence y Manchester. También hay un montón de rutas de bicicleta de montaña en los distintos bosques estatales de la región.
El oeste de Massachusetts es conocido por sus suaves colinas que, aunque menos espectaculares que las cordilleras de Vermont o New Hampshire, también ofrecen amplias vistas panorámicas. Al llegar el otoño, las montañas Berkshire son el lugar ideal para admirar el esplendor de sus vivos colores. Carreteras sinuosas que bordean lagos y ríos y atraviesan montañas con árboles que parecen estar en llamas, sobre todo arces, abedules y hayas. Eso sí, ten en cuenta que los árboles de Massachusetts cambian de color unas semanas más tarde que en los estados más al norte.
Conduce con tu coche de alquiler desde Boston por la Ruta 2 (o 2A) hacia el oeste. A partir de Greenfield, esta carretera se convierte en el Mohawk Trail, una ruta que sigue el camino que los indígenas solían recorrer para desplazarse entre los valles del Connecticut y del Hudson. Esta carretera está considerada como una de las rutas más bonitas de EE. UU. y cuenta con muchos lugares de interés. Justo después de Charlemont, a un lado de la carretera, está la estatua «Hail to the Sunrise», una escultura de bronce de un indio mohawk que extiende los brazos hacia el este. Desde el punto más alto, Whitcomb Summit (665 m), puedes ver muy lejos, hasta el sur de Vermont y New Hampshire. Los densos bosques y los parques estatales se alternan con un montón de pueblos y aldeas con encanto, y toda la región cuenta con una animada escena artística y cultural. Por ejemplo, en North Adams está el famoso Museum of Contemporary Art, que suele abreviarse como MoCA.
North Adams / Mount Greylock
North Adams es el punto de partida perfecto para un viaje por carretera por los Berkshires con tu coche de alquiler. Al este de la ciudad se encuentra el Natural Bridge State Park, un puente natural de mármol blanco formado por las aguas del Hudson Brook. Otras formaciones de mármol son la Noisy Cave y el Peter Pan’s Peephole. Al oeste del centro de la ciudad, Notch Road te lleva a la Mount Greylock State Reservation. La montaña que da nombre a esta reserva natural tiene 1063 metros de altura y, en los meses de verano, puedes disfrutar de un estupendo pícnic en la cima con unas vistas fantásticas. ¿Te apetece algo más activo? Hay más de cien kilómetros de rutas de senderismo señalizadas.
Actividades al aire libre para grandes y pequeños
Puedes salir del parque por Rockwell Road y luego tomar la Ruta 7 hacia el sur. Justo antes de llegar a Pittsfield, verás un desvío hacia Jiminy Peak. En el parque de aventuras del mismo nombre hay tirolinas y remontes que te llevan a lo alto para lanzarte cuesta abajo por toboganes larguísimos. También hay rutas para bicicletas de montaña, que en invierno se convierten en pistas de esquí. Por cierto, el cercano Ramblewide Aerial Park es más exigente, pero solo abre de abril a octubre.
Lenox
En Lenox y sus alrededores, los ricos industriales construyeron sus casas de verano en el siglo XIX durante la llamada «Edad Dorada», una época de prosperidad económica tras la Guerra Civil estadounidense. Gracias a la afluencia de dinero, Lenox se desarrolló culturalmente y se convirtió también en un destino turístico muy popular. En el pequeño y acogedor centro de la ciudad encontrarás muchas galerías de arte, boutiques de ropa elegantes, cafés y restaurantes. Justo al sur de la ciudad se encuentra la imponente mansión The Mount, donde vivió la escritora Edith Wharton. Allí podrás hacerte una buena idea del lujo con el que vivía.
Stockbridge
Casi todos los pueblecitos de los Berkshires organizan un mercado agrícola en los meses de verano, y Stockbridge no es una excepción. Aquí el mercado se celebra los jueves, en Lenox los viernes y en Pittsfield los sábados. Stockbridge tiene un museo muy chulo, dedicado al ilustrador Norman Rockwell, que durante años dibujó las portadas del Saturday Evening Post. Aunque no te suene de nada, el museo merece una visita, porque Rockwell dibujaba escenas cotidianas con una buena dosis de humor.
Monument Mountain
Si conduces por la Ruta 7 hacia Great Barrington, pasarás por los aparcamientos desde donde parten las rutas hacia la cima de Monument Mountain. Esta montaña de cuarcita no solo ofrece bonitas rutas de senderismo y unas vistas espectaculares desde la cima, sino que también tiene mucha historia. Para los mohicanos era una montaña sagrada, donde dejaban ofrendas de piedra que dieron lugar a un monumento. Este fue destruido por los colonos, pero más tarde se reconstruyó cerca del Mohican Monument Trail. Un sendero lateral te lleva hasta la cima, a una altura de 1642 pies (500 metros).
Jacob’s Ladder
Para volver a Boston, puedes volver a recorrer una carretera panorámica entre las pintorescas localidades de Lee y Russell: la Jacob’s Ladder, de sesenta kilómetros de longitud. Atravesarás varios pueblecitos históricos, como Becket, Huntington y Chester, y entre ellos circularás por una carretera que se construyó en 1910 especialmente para esos nuevos vehículos sin caballos. El paisaje montañoso es precioso. Justo después de Russell puedes practicar piragüismo, kayak y tubing en el río Westfield.
Esperamos que estas cinco rutas te hayan inspirado para alquilar un coche en Boston o en cualquier otro lugar de Massachusetts y descubrir este estado estadounidense tan bonito. Por supuesto, no tienes por qué seguir las rutas al pie de la letra. Massachusetts se disfruta más si te sales de las carreteras principales y te pierdes por caminos secundarios. Tómate tu tiempo para recorrer carreteras secundarias y caminos rurales, y disfruta de los paisajes que cambian constantemente. Para de vez en cuando para disfrutar de la abundancia de productos frescos: deliciosas frutas y verduras, directamente de la granja, y en la costa, delicias del mar. ¿Y qué necesitas para poder disfrutar así de Massachusetts? ¡Exacto, un coche de alquiler!
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